domingo, 17 de febrero de 2008

Amazonas (Yurimaguas - Iquitos)

En realidad todavia no he llegado ni al Amazonas ni me he embarcado en ninguna lancha, pero la sensacion de estar ya por aqui es mas que cierta!! Saliendo de Chachapoyas, tuve que pararme en el cruce en un pueblo llamado Pedro Ruiz a esperar un bus que me llevara hacia la selva...bueno, pues el puto bus no llegaba, y los que llegaban estaban llenos, asi que alli estuve hablando con otros dos que estaban igual que yo!! Les preguntaba movidas de la selva, de los animalitos y tal..."...pues parece mentira, pero la historia de un pata de mi pueblo, pe!! Se fue a trabajar a la selva, y le pico una serpiente de estas verdes con una linea amarilla, en el dedo no mas...bueno, pues sabiendo que el veneno es mas que mortal, se corto el dedo, porque sabia que tiempo no tenia para volver al pueblo antes de morir. Y se salvo, vaya!! A los pocos dias decidio volver a por su dedo, que no lo habia tocado ningun animal, que tambien saben que tiene lo que tiene...bueno, pues lo levanto y el dedo exploto (esta parte es menos creible...), y le toco una gota en el ojo...ahora ya si, no le dio tiempo a volver al pueblo y murio en el camino...Bienvenido a la selva!!! Ten cuidado, pero es muy bonito!!"Toma historia, el cabrón!!! "Bienvenido a la selva", me dice después!!! Hablando de gilipolleces, al final paró un bus, por fin, y ya, despues de dormir sentados en el pasillo, cuando se liberó espacio, me pude sentar hasta Tarapoto!! De ahí una camioneta con 25 personas, todos de pie en la parte de atrás, hasta Yurimaguas. Y poco a poco, se van perdiendo los Andes de lejos, y se ve en el horizonte un mar verde de árboles...bastante imponente, por cierto!! Todos estos parece que, además, se han puesto de acuerdo en no dejar un solo espacio libre para nada. No importa en que dirección crezcas, ni lo alto ni lo grande, la cuestioón es que no haya un hueco!!!Y ya pues, Yurimaguas!!

Y ahora escribo unos días más tarde...de hecho 6 días más tarde de la frase anterior, pero sigue y no para de impresionar la selva. Yurimaguas era una ciudad, o pueblo grande, con mucho ruido. El tema es que por aquí andan las mototaxis por todas partes. Son como scooters, o vespinos, con una caseta detrás para 2-3 pasajeros, y hacen un ruido que no es ni normal, yo creo que me volvería loco si viviera por aquí, en serio que a veces no se puede ni hablar!! De Yurimaguas salía el barco, o lancha como le dicen aquí, a Iquitos, la ciudad más grande que hay en mitad de la selva peruana. Lo del barco, bueno, está muy guapo, más que nada, interesante, sobre todo si vas en la parte de abajo, con todo el mundo. Hay tres pisos, abajo abajo va la carga, con miles de plátanos, pollos, demás mercancías, y unas cuantas vacas con sus respectivos toros intentando montarlas...curioso espectáculo con el río-autopista de fondo!! Luego hay un piso en medio, dónde el pasaje para el viaje de 2 días/2 noches está por 60 soles con comida (arroz, como siempre, que no falte!!) incluida!! Así que es aquí dónde se mete todo el mundo...toooodos!!! Hay que comprarse una hamaca antes y la noche anterior ir al barco a colocarla para asegurar un lugar, aunque en realidad, vengas cuando vengas, se encuentra un hueco. De verdad que cuando parece que ya no cabe un alfiler, llega un grupo de 5 personas con sus hamacas respectivas y encuentran lugar, en el pasillo, en la puerta de la cocina, incluso en el suelo!! Y ahí, todos apelotonaos y a esperar que parta el barco, porque aquí, cuando se dice las 12:00 una pregunta no tonta es "del mediodía o de la noche??", incluso "hoy o mañana??". Bueno, al final el barco salió a las 3 de la tarde...dentro de la media, creo que es un retraso bastante adelantado, según decían, así que suerte tuve!! Y na, ya estábamos, rumbo a Iquitos, primero por el río Huallaga, para juntarnos con el Marañón, que a su vez, a la altura de Nauta se junta con el Ucayali y, según todo el mundo excepto los brasileños, aquí comienza a llamarse Amazonas!! Olé!! En Brasil llaman lo llaman Río Solimoes por aquí, y empiezan a llamarlo Río Amazonas cuando se junta con el Río Negro, a la altura de Manaos. Por cierto, tengo un botecito de agua de este punto!!
Y na, del barco, pues hay un piso arriba donde colocar tu hamaca son 120 soles, el doble, así que se mete la gente que quiere gastar algo más para estar más tranquilo, porque es cierto que abajo hace calor y hay muuucha gente...pero bueno, más interesante!! Y luego están también los camarotes, unos 6 o así, que tampoco son ningún lujo, pero ahí están.

De cuando en cuando, cuando hay paradas en los pueblecitos que hay a la orilla del río, sube gente a vender movidas...todo tipo de frutas extrañas, agua fresca y demás... entre las frutas, a ver...papaya, chimbillo, aguaje, zapote...y otras de las que ni me acuerdo del nombre. Y ahí estás, en el barco, hablando con mucha gente, más que nada por el hecho de ser exótico, aunque en realidad todo el mundo habla con todo el mundo...y a mí, pues casi que cada conversación es más o menos esta, con su acento cantado de la selva:

"Hola, eres peruano?" - No, qué va, soy español, señora.
"Ah, y cuánto tiempo en Perú?" - Pues llevo poco más de un mes, y muy bien, me gusta mucho.
"Primera vez en Perú?" - Sí, sí, la primera vez que vengo por aquí.
"Y qué ha visitado del Perú? Estuvo en el Cusco?" - Sí, muy bonito aquello, y luego por Arequipa, Lima, Trujillo...muy bonito su país, la verdad!
"Y le gusta la comida?"
"Y en España cómo se vive?"
"Se gana mucho dinero allí?"
"Y son racistas en España?"
...

Casi toda conversación comienza así, y luego, si es hombre te empieza a hablar del Madrid, del Barça, de un jugador peruano que hay en el Almería y de Chemo del Solar... Alguno te dice que tiene miedo porque no sabe nadar y estos barcos no son muy seguros, y ahí te entra un pequeño respeto a ti también. Y sino, pues otro tipo de historias varias, como un chico: "Voy a buscar trabajo a Iquitos. Traigo una mochila y ya está, a probar suerte. Mínimo me quedaré un mes o así, para conseguir dinero para pagar la vuelta, y si encuentro algo bueno, pues me quedaré. Conocí a una chica por el chat que viene a buscarme...tiene 17 años, yo tengo 30, pero bueno, a ver qué tal!!"
Sino: "Voy con mi hijo a Iquitos a ver al médico. Yo vivo en un pueblecito a orillos del Marañón y el otro día se me desmayó sin más. Decía el doctor del pueblo que puede ser epilepsia, espero que no. Un hermano mío tenía esto, pero comió tres corazones de un animalito que hay por aquí por la selva y se curó. Si no funciona lo del médico probaremos esta segunda opción, habrá que ver."

Cansa un poco siempre las mismas preguntas, pero bueno, si piensas que para ellos sí es una conversación nueva, y como una oportunidad de hablar con un extranjero, pues no me cuesta tanto poner el play y responder lo mismo siempre, siempre con los mismos chistes, que poco a poco voy depurando de tanto decirlos!! Cosa distinta es cuando te preguntan los demás viajantes sobre "dónde has estado? cómo te llamas? qué estudias? a dónde vas ahora?"...y demás, porque ahí sí que son más bien preguntas de compromiso y, por mi parte, intento eludirlas y pasar a otra cosa directamente.

En el barco algo curioso es bastante gente leyendo libros religiosos: La Biblia, Cómo llegar a Jesús, El Camino a Jesús...es extraño, pero es así.
Para comer, pues alta cola que se arma, con lo que yo optaba por comer el último, además, cuando vas el último puedes pedir que te echen más porque ya no queda nadie, así que mejor, más ración de arroz!! Jeje, por cierto, con esto, no sé por qué pero es un hecho. En estos barcos, la mayoría de los cocineros son gays, pero con mucha pluma...no sé por qué es así, me explicó un hombre que es porque los que les contratan prefieren que sean hombres, pero su toque femenino se nota en la cocina, con lo que les pillan a ellos. En serio, nos cruzamos con otro barco y al oirlos te das cuenta al instante de ello. Sea como sea, y mira que he comido arroz aquí en Perú, les quedaba muy bueno, y eso que tenían que hacer para como 300 personas!!! Ahh, del número de gente, hay tantos, porque no cuentan a los niños como pasajeros, les cobran mitad de precio, y así pueden subir más de lo legal...es lo que hay!! jeje!!

A lo largo del río se ven bastantes pueblecitos, la mayoría de pocas casas, y te preguntas cómo vivirá esta gente ahí. Sin electricidad, claro, ni agua potable...aunque, bueno, beben directamente del río. Jeje, vaya, otra diferencia entre arriba y abajo: arriba, agua tratada para la ducha y la pila, abajo directamente de una tubería sacada del río!! Y eso, que no debe ser fácil vivir en estos pueblitos, de los que sólo se puede salir en barco. Y todos, o la mayoría, con nombres de santos, como se los ponían los españoles cuando vinieron por aquí: Sto. Tomás, San Francisco, Misión de Santa Ana de Coarí (a este le llaman Coarí sin más ahora). Y es que por aquí vinieron muchos grupos de jesuitas para evangelizar a los indígenes, como en la película La Misión, creo que es por Paraguay esto, con los indios guaranís.

De la historia del río, hay mucho mucho. Los primeros que llegaron por aquí fueron los españoles, cuando llegaron por Ecuador. Y el primer tipo que lo cruzó entero, el señor Francisco de Orellana, hacia 1542, desde el Ecuador, por el río Napo, llegó a un enorme río y lo siguió hasta su desembocadura en lo que hoy es Belem do Pará, en Brasil. Era una misión que le había dado el famoso Francisco Pizarro. En un principio lo llamaron Río Orellana, pero por unas fuertes luchas que tuvieron cerca de Santarem con un grupo de indígenas, las Amazonas, todas mujeres, decidieron llamar al enorme río así. Luego hubo otra gente que lo siguió y lo cruzó entero, con los portugueses que lo hicieron desde el Atlántico, río arriba, creando más pueblos. Así, hacia 1650, se formaron las primeras Misiones Jesuitas y Franciscanas que eran como Comunidades Comunistas Cristianas, ya que vivían como en pequeños poblados en comunidad. Los jesuitas estaban más por los ríos Napo, Marañón y Amazonas, los franciscanos por el Huallaga y Ucayali.

Estas misiones fueron muy importantes para el desarrollo del Amazonas y funcionaban bien, a pesar del rechazo de muchos indígenas, que permanecían en ellas más que nada porque les facilitaban hachas, machetes, cuchillos y demás historias, al igual que una cierta seguridad ante otros grupos. Y no sólo esto, también había un sentimiento de amistad, cariño al misionero, incluso deseo de ir al cielo, después de todo lo que les contaban los religiosos.
Eran comunidades autosuficientes, donde se agrupaba en pueblos a gentes de distintas tribus y se les educaba tanto en el aspecto religioso-cristiano como en el aprendizaje de algún oficio, según las predisposiciones de cada uno. Había, pues, carpinteros, herreros, músicos, cocineras, tejedoras... Vivían de la agricultura, pesca, caza, ganadería y artesanía, y con todo ello se creó un sistema comercial con el resto de comunidades y el centro de la zona, que venía a ser Quito. Eran, de alguna forma, buenos tiempos para los indígenas del Amazonas, con un jefe, el misionero, que les respetaba y ayudaba, manteniendo incluso a los curacas y jefes que había dentro de las mismas tribus indígenas.

Pero poco a poco los españoles y portugueses vieron que estas comunidades estaban tomando demasiado poder, y decidieron, primero a los jesuitas en 1769 y luego a los franciscanos, expulsar a ambos grupos de allí. A cambio pusieron a clérigos de Quito al mando, pero estos se fueron convirtiendo en jefes y empezó una época de explotación, con pago individual por servicios, apareciendo el capitalismo-mercantilismo, en lugar del "comunismo" anterior. Tomaban a los indígenas como esclavos y muchos de aquellos que vivían cerca de la orilla de los ríos se adentraron en la selva y desaparecieron muchos de estos pueblos. Volvió el trueque, con los respectivos engaños, ya que los indígenas no conocían el valor de las cosas que intercambiaban, y muchas veces estos cambios eran para ellos por alcohol, novedad nada buena para ellos. Surgieron aquí también los regatones, que eran como los comerciantes engañadores. Y de esta forma se pasó a una sociedad individualista, en la que cada uno buscaba su propio beneficio, con la idea del "a cada uno según su rendimiento".

Y fue aquí cuando llegó la independencia del Perú y otros países de Sudamérica, y con ello llegaron los colonizadores de Europa, para poblar las diferentes regiones. El país les regalaba terrenos, incluso pagaba el pasaje desde Europa y la estadía durante los tres primeros meses, no tenían que pagar impuestos durante los primeros años y les daban también herramientas de labranza y demás instrumentos. Claro, con todo esto, pues llegaron muchos europeos a la cuenca del Amazonas.

Y más aún, cuando, hacia mediados del siglo XVIII, descubrieron "el árbol que llora". Este era el nombre que le daban los indígenas, que los nuevos inquilinos de estas tierras llamaron "Caucho". Ahora sí que sí, genocidio masivo de los indígenas, creando fundos y haciendas, como campos de concentración, de trabajo para extraer la savia del tronco de estos árboles, un polímero que se conoce como el látex o goma elástica. Entre los grandes caucheros hay dos personajes, cuyo nombre da hasta miedo por todo lo que hicieron: los señores, por llamarlos de alguna manera, Fitzcarrald y Julio César Arana. Ambos peruanos, ambos hijos o descendientes de europeos y ambos hijos de puta. Los dos, junto con otros muchos caucheros menos conocidos, exterminaron a muchos indígenas para conseguir el caucho y venderlo a empresas en Europa. En su mayoría eran nuevos peruanos, brasileños, colombianos... que trabajaban con ayuda de inversión, sobre todo, inglesa. Se crearon con ello las ciudades de la zona, con las principales, casi únicas, Iquitos (Perú), Manaos (Brasil) y Belem en la desembocadura. Luego se fueron creando pueblos y otras ciudades algo más grandes como Boa Vista o Porto Velho en Brasil.

Vivían en estas nuevas ciudades, muy cosmopolitas, gente muy rica, ya que la industria del caucho daba mucho dinero, y sobre todo Manaos se convirtió en la gran metrópoli del Amazonas, con muchos ricos pretenciosos que importaban todo de Europa, desde la ropa hasta la comida!! Incluso, dicen, llevaban sus trajes a lavar allí!! Todo tan caro que hacia 1907 alcanzó el récord de ser 4 veces más cara que Nueva York!! Esta gente pretendía hacer de su ciudad la París del Amazonas, un ejemplo: en los restaurantes las cartas estaban en francés!! Incluso, después de que su competidora Belem do Pará construyera su Teatro de la Paz, Manaos, inspirándose en el edificio de la Ópera de París y la Scala de Milán, construyó su Teatro de la Ópera, que se convirtió en el emblema de la ciudad.

Sin embargo, hacia 1910 o así, un tipo irlandés, Roger Casement, cónsul en Brasil, visitó los campos caucheros por el río Putumayo (entre Ecuador y Colombia), donde estaban sobre todo los indios huitotos, y denunció todo aquello en un tribunal británico. Se investigó todo y, siendo una de las primeras luchas por los Derechos Humanos de la historia, consiguió que la Peruvian Amazon Co. Ltd. de Arana, la gran empresa del caucho, ya con Fitzcarrald muerto, quebrara. Todo esto que pasó fue bastante extraño, ya que esta empresa tenía mucho capital inglés y dudo mucho que el Gobierno Británico aceptara esto sin más. Hay rumores, bastante ciertos supongo, de que todo fue posible ya que unos ingleses habían robado ya de antemano un poco del polímero del caucho, y los científicos británicos ya habían hecho pruebas para poder producir estos árboles por Asia, dónde tenían su negocio asegurado. Vamos, que nada es por nada!!

Y así, ciudades como Manaos o Iquitos entraron en bastante decadencia. Sin el caucho, se buscó otras formas de explotación, y aparecieron el algodón, café, tabaco y la gran empresa de la madera. También otros grandes cultivos que fueron moda según épocas, como la leche caspi, balata o tagua. El cambio también fue de inversores, si antes eran europeos, ahora sobre todo fueron empresas y bancos norte-americanos los que se fijaron en estas regiones.
Muchos colonos se fueron de la zona con grandes deudas y los que se quedaron se convirtieron en colonos ribereños, que vivían a las orillas de los ríos y tenían sus propias chacras, generalmente con varios cultivos para la autosuficiencia. Los indígenas, a su vez, se liberaron un poco de la época de los fundos y haciendas y puedieron vivir un poco más tranquilos, aunque muy confundidos después de este tiempo de sistema feudal, que siguió, pero con menos fuerza, ya que la fiebre del caucho traía consigo mucha codicia.

Luego, hacia 1943, con la construcción de la carretera Lima-Pucallpa en Perú, y, anteriormente, más carreteras de conexión con Manaos en el caso de Brasil, se integró la selva al país, con lo que las relaciones comerciales surgieron y comenzó la industrialización de las ciudades, como fábricas de transformación y tratamiento de la madera, principal producto entonces.

Por 1970 se perforan los primeros pozos de petróleo y volvió una nueva fiebre, bajando de nuevo la explotación agrícola, como había ocurrido cuando la primera fiebre del caucho.
Pero también aparecieron las grandes plantaciones cocaleras (que se convirtieron en el cultivo de mayor superficie sembrada en la selva alta, y el segundo en el país, tras el arroz) y con ellas también el narcotráfico y los nuevos grupos guerrilleros Sendero Luminoso y MRTA (Movimiento Revolucionario Tupac Amaru), que, junto con la lucha antisubversiva del Ejército Militar, tenían a los campesinos entre dos fuegos, ya que para ambas partes era "o conmigo o con el enemigo".

Hoy en día no quedan muchos indígenas puros en la selva, siendo la mayoría mestizos. Se busca y pide la regionalización, incluso muchos piden la autonomía. La interculturalidad es un hecho y las nuevas tecnologías han traído también hasta aquí los medios de comunicación y con ello el consumo, pero bueno, como leí por ahí "no se puede mantener la identidad a fuerza de aislamiento", pero también leí otra frase muy cierta, y es que "no podemos ser colonia dentro de nuestra propia nación"...la situación no es fácil...

Esta es, más o menos, la historia de este río, de la zona en realidad, porque es un lugar enorme, con muchos ríos que parecen autopistas de agua. La sensación de estar sobre ellos en uno barco es grandiosa, y eso que por dónde he estado yo ahora no es la parte más grande!! Hay puntos en Brasil dónde llega a tener unos 7kms de ancho!!! Y luego los atardeceres, las nubes que me recuerdan a las del Titicaca, los pueblitos que se ven a las orillas...como leí en un libro "un lugar tan lleno de vida y tan lleno de muerte"...se sale!!

2 comentarios:

jerem dijo...

ola tio, estoy de viaje en america latina y voy a hacer la misma experienca que ti con el barco yurimaguas -iquitos.Parece de puta madre con la gente,la hamaca y todo..pero tengo una preguntita,a donde poniste tu mochila durante el viaje,no esta peligroso que la gente te la roba?(es que me robaron una vez ya mi mochila y ahora hago cuidado..)puedes contestarme a este direccion kemp2cordoba@hotmail.fr,soy jeremy,un frances
esperando tu respuesta
y tu blog es genial voy a seguir de leerlo ahora mismo
hasta pronto

Don Cyborg dijo...

Excelente post!!!
Gracias por publicarlo y también gracias por haberte documentado tanto acerca de la historia del Amazonas. Me ha sido de mucha ayuda para conocer más sobre la región. Yo también hice el viaje Yurimaguas-Iquitos y me pareció extraordinario!
Un saludo grande y te animo a que sigas posteando. Eres bastante bueno.